Hoy,
aún recuerdo el día veintidós de
Marzo; fue un día o mejor dicho, una noche demasiado
etílica, quizás no la recuerde ya nadie,
salvo los beodos y un tal Felipe, que rondaba a la par
que Rivest y Vladimir(los beodos) caían al igual
que cayeron las torres gemelas, con la única
diferencia de que ellos no recibieron el impacto de
ningún avión; sobre ellos y sobre su hígado
cayó un líquido dulce unas veces, agrio
otras e incluso también lo había picante,
todo dependía del vaso de chupito que se tomaran.
Bueno, pero pasemos al principio de los tiempos: El
día veintidós de Marzo fue el cumpleaños
del beodo Vladimir y por lo tanto tocaba invitación.
Quedamos a las diez en una plaza de Lucena, pero por
motivos que no importan llegamos a las y veinte, pensamos
a donde ir, y fuimos a un bareto bastante competente,
coca-cola para los que no bebemos y chupitos para los
demás. Sentados en una mesa de un oscuro rincón
del bar estabamos los 2 beodos, Kultura Etilika, Ernesto
y Yo, Galia. La ronda comenzó con cinco chupitos
para cada uno (Kultura Etilika y los Beo2), luego se
pidieron una ronda de tres y al final otra de cinco
de los cuales casi todos por no decir todos se los bebieron
los beodos, ya que el tron Kultura Etilika se marchó
por motivos sentimentales (¡Hay que comprenderlo!
o no...).
Bueno, pues a lo tonto a lo tonto, los beo2 cogieron
una pea del copón, sobre todo Rivest. Cuando
salimos del bar, fuimos a mi casa y como estábamos
en vísperas de Semana Santa que mejor que ponerse
a cantar de rodillas casi a las doce de la noche y en
mitad de la calle la famosísima "Saeta".
Pero es no fue todo... se tiraron al suelo, saltaron,
porque decían que saltando no se piensa, se le
cayeron los pantalones e incluso tuvieron una pelea
con un tío porque Rivest no tuvo otra cosa que
hacer que cuando vió venir un coche decir: ¡Troons!
¿Que pasa que no lavas el coche? y el "trons"
resultó ser un tío de estos con ganas
de bronca.
Eso sin contar que mearon en la esquina, eso sí,
oscurilla de una calle del centro de Lucena.
Pero bueno, fue una noche realmente currada, nos lo
pasamos muy bien. Al día siguiente, vagos recuerdos
rondaban por la mente de los Beo2.
Desde entonces, el día veintidós de Marzo
es el día etílico para los Beo2 de todo
el mundo. |